sábado, 11 de marzo de 2017

Donald Trump

El cuadragésimo quinto presidente de los Estados Unidos no ha dejado de levantar polémica desde que proclamo sus intenciones de llegar a la casa blanca. Usando Twitter como escudo, el personal (@realDonaldTrump) ignorando el creado especialmente para el cargo de presidente (@POTUS), el nuevo presidente critica a personas, medios de comunicación o países que están en contra suya y de su gobierno. A pesar de haber ganando las elecciones con un 51%, perdió el voto popular contra Hillary Clinton por más de tres millones de votos. Esta injusticia del modelo electoral, que también incluye una ambigua norma con respecto al día de la votación y un sistema deficitario del Colegio Electoral, hizo posible que el 21 de Enero, un día después de la toma de posesión, se hicieran una de las marchas más multitudinarias del último milenio, la “Woman’s March” en Washington. Con 616 manifestaciones confirmadas convocadas mundialmente, incluyendo ciudades españolas como Barcelona, Granada o Madrid, se estimaron que 500.000 personas se acercaron a las puertas del capitolio y cinco millones de personas alrededor del mundo creyeron conveniente unirse a esta marcha en contra de la política segregacionista, homófona y xenófoba del republicano Donald Trump.



Pero estas marchas no hicieron mella en la administración Trump y solo 6 días más tarde, se dio la orden ejecutiva que veta la entrada al país de inmigrantes de siete países de mayoría musulmana (Irán, Irak, Siria, Libia, Yemen, Somalia y Sudán) restringiéndole la entrada por 90 días y a los refugiados sirios indefinidamente. Este veto, prometido por Trump durante su campaña, es levantado por el miedo a un futuro ataque terrorista aunque de forma irónica, los países de nacimiento o de origen de los autores de los últimos ataques terroristas en USA no procedían del los países ahora vetados. La mayoría de ellos, como el autor de la matanza de Orlando o de la masacre de San Bernardino eran originarios de Pakistán y los terroristas del 11-S procedían de Arabia Saudí. Aunque Trump defiende que “no es un veto a los musulmanes”, permitirá, una vez levantado el veto, que la minoría cristiana que reside en estos países tenga preferencia a la hora de conseguir un visado antes que la inmensa mayoría musulmana porque según alega él, “han sufrido mucho”. 

¿Tenía Freud razón?

Yo digo que sí pero a medias. Es cierto que somos animales, por más que nos intentemos concienciar de lo contrario, y que tenemos una parte primitiva que se rige por un principio del placer que desde una visión racional no puede ser más absurdo.

Según Freud el Inconsciente es el 90% de nuestra personalidad y en un Inconsciente que desconocemos pero que se deja ver por lapsus en el habla, por nuestros gestos y sueños. Tanto los gestos y como averiguar el significado de nuestros sueños ha sido un misterio que durante miles de años el hombre ha tratado de explicar inventándose ciencias que alivien su preocupación y su no conocimiento porque eso es lo que realmente aterra el ser humano, el no saber y es por eso por lo que estoy terriblemente de acuerdo con Freud, a pesar de que mantener creencias con el fin de poder vivir una vida tranquila en vez de aceptar nuestra inexplicable existencia me ha parecido siempre terriblemente atractiva e envidiable me veo incapaz de creerlas y la lógica de Freud me parece aplastante.

Según Freud, nuestra personalidad se divide en tres instancias, el Ello, el Superyó y el Yo. El Ello, nuestra parte más primitiva, (Inconsciente) se rige por la más pura biología y por el principio de placer, antes mencionado, y es la parte que más tememos ya que nos semejaríamos demasiado a los animales y esa mentalidad no nos permitiría tener los aires de superioridad que tenemos ahora para creernos mejores que el resto de especies en la tierra, por lo cual nos otorgamos el derecho a comérnoslos. Esta parte está en constante conflicto con el Superyó, (Inconsciente) la cual está regida por el complejo de represión, formado por complejo de Edipo, que busca reprimir al Ello. Freud postula que estas partes son inconscientes e involuntarias pero eso no quiere decir que sean invisibles, habiéndose parodiado mundialmente con las escenas en la que una persona tiene que tomar una decisión y dos mini-yo aparecen de repente, uno malvado (Ello) y otro bueno (el Superyó), tratando de convencer a dicha persona para que siga sus consejos. En estos casos, la persona suele elegir un término medio (el Yo) para aliviar la tensión que se forma al recibir consejo de partes tan contradictorias. Esta parodia propia de programas de televisión y películas americanas acerca al público más ignorante a la lógica de Freud con el resultado de que es totalmente aceptada por ellos una vez que se les explica. No es por ser sofista, aunque lo parezca pero si la teoría psicoanalítica de Freud se ha expandido mundialmente como pocas teorías filosóficas en nuestra historia debe ser porque que nos identificamos con su lógica ya que podemos experimentar en nuestra propia mente los conflictos que el Ello y el Superyó tienen.

El resultado de estos conflictos da el Yo, que se rige por el principio de Realidad. Este resultado, en su mayoría, es Consciente y es por lo tanto lo que dejamos ver al “exterior” de nuestra personalidad. Según Freud, nosotros sublimamos los impulsos del Ello para buscar una solución que sea aceptada por la sociedad, el término medio del que hablábamos antes, porque no hay ninguna posibilidad de que una sociedad pueda ser viable si nos dejamos llevar por los impulsos del Ello.


Como conclusión final, sé que he dicho que es una verdad a medias y después he estado a favor de cada punto que desgranaba pero es que hay algo en el Superyó que no llego a comprender. Viendo que el superyó empieza con el complejo de Edipo y el desarrollo de nuestra sexualidad, ¿Es la represión moral es siguiente paso del emotivismo moral que postulaba Hume?